domingo, 12 de abril de 2009

El Ecuador en el escenario mundial

El Ecuador se enfrenta a grandes cambios en la escena política nacional e internacional en los que tambien se definen e involucran otros campos en los que las sociedades se desarrollan, pues nos encontramos en una época en que el ambiente geoestratégico mundial que esta dejando de ser el mismo y que a su vez estos inciden de manera determinante en la vida del ser humano, las organizaciones y los Estados. Esta nueva situación está marcada por una acelerada globalización caracterizada por una compleja interdependencia de procesos económicos, sociales, políticos, ambientales, y otros. Es así como se configura una dinámica del geopoder en la que las potencias se preocupan de estructurar alianzas en todos los continentes, en especial en aquellos sitios geográficos que consideran de interés estratégico.

Sudamérica es uno de ellos, y se están logrando importantes avances pese a que, en el ámbito interno, cada país ha visto aumentados sus conflictos, derivados fundamentalmente de la incapacidad de los gobiernos para responder a la nueva realidad mundial, además de sus propios problemas de gobernabilidad y desarrollo. Esto se ha traducido en períodos de conflictividad que han derivado en situaciones de crisis, como la extrema pobreza de gran parte de su población y la corrupción en la administración pública, agravada por el agresivo endeudamiento externo.
En el caso de Ecuador, bajo la visión del Presidente de la República, quien dirige la política exterior, está en total libertad de dejar a un lado a los aliados tradicionales y hacer otros acercamientos. Pero esa decisión, sin embargo, debe ser fruto de una política de conjunto y de un análisis de las conveniencias que tiene el país para insertarse en nuevas regiones del mundo. La alianza internacional que articuló el gobierno de Rafael Correa, intensificó relaciones con países básicamente productores y exportadores de petróleo que han hecho de esa materia prima una fuente de presión e influencia diplomática. En el 2008, el Ecuador estrecho lazos sólidos en cuanto a las relaciones con Venezuela, pero también lo hizo con Rusia e Irán, dos importantes exportadores de petróleo que aumentaron su influencia internacional gracias a la fortaleza de sus economías que se beneficiaron de precios del petróleo que llegaron hasta USD 145 el barril.


En ese sentido, el ingreso del Ecuador a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, a finales del 2007 cobra sentido, aunque en los actuales momentos es totalmente incoherente haberlo hecho, implica que nuestro país pese a tener el recurso natural se vea perjudicado. Para el 2008 también, las posibilidades de reanudar relaciones con Colombia se hicieron cada vez más lejanas y que las relaciones con Brasil, sin duda el país más importante de la región, se redujeron prácticamente a cero, la conclusión es que el Ecuador prefirió las alianzas políticas con países petroleros inamistosos con EE.UU., a profundizar o mejorar relaciones con países aliados tradicionales. El Ecuador ha tenido el intento de aislamiento internacional deviniente de la construcción de una imagen de país asociado a un supuesto “eje del mal” antiestadounidense, la caída de su secretario y posterior candidatura a UNASUR, el colapso de la Comunidad Andina, cuando es presidida por el país, y el distanciamiento de la mayor potencia latinoamericana, puesto que, las relaciones con Brasil se malograron. El Gobierno ecuatoriano demandó a la empresa Odebrecht por haber construido mal la prensa hidroeléctrica San Francisco, y también, el Presidente Correa amenazó con no pagar el préstamo del BNDES, el Banco de Desarrollo de Brasil. Los presidentes Lula y Correa se reunieron en Brasil a finales del año pero aparentemente no hay salida al impasse.


En cuanto al enfoque económico recordemos que, nuestros productos en más del 50% (del total de las exportaciones) se envían a los Estados Unidos y si hay alejamiento con ese país el proceso de abrir nuevos mercados tomará mucho tiempo y tiempo es lo que menos tiene el Ecuador para resolver sus problemas de carácter social, económico y político.Las nuevas relaciones del Ecuador con Venezuela, Irán, Rusia, con los países miembros de la Alba, no son más que una alianza ideológica y no responden a los verdaderos intereses comerciales y económicos de nuestro país. Los gobiernos de esos Estados tienen una tendencia ideológica que comparte el actual Gobierno ecuatoriano. Si el pueblo votó por este régimen no se puede objetar esas decisiones. Pero la preocupación radica en los beneficios que obtendrá el país de estas alianzas. De Irán, el Presidente trajo un crédito de USD 40 millones, pero el Ecuador requiere de inversión a gran escala, de apoyo tecnológico y científico.


Independientemente de la ideología del Régimen, no se debe dejar de lado a los antiguos aliados porque, en caso contrario, si se decide hacer el cambio de una alianza a otra, la transición será más traumática. La búsqueda de un mundo multipolar no justifica el distanciamiento con aliados históricos como Colombia y Brasil.
Es entonces cuando se puede concluir con que la política exterior del país en el año 2008 y hasta el actual momento ha sido catastrófica por los distanciamientos con países vecinos y mas aun con países estratégicos para nuestro equilibrio. En dos años tenemos tres cancilleres, Espinosa, María Isabel Salvador y Fander Falconí. En el análisis de las relaciones con EE.UU. es fácil denotar que han sido un tanto diplomáticas aunque ante el actual suceso se discrepar sobre esta misma idea y con Europa no se avanzó en el acuerdo comercial. Con Colombia no se logró la reanudación de relaciones y con Brasil las relaciones sufrieron un fuerte revés.
La crisis recesiva global requiere mantener abiertas todas las puertas de relación con cualquier país del mundo, independientemente de sus vocaciones ideológicas o de las nuestras, para aprovechar oportunidades financieras, comerciales, productivas y de seguridad, porque los tiempos que se vienen son duros. Ecuador tiene un mercado doméstico reducido, lo que le obliga a mantener un grado de apertura de su economía elevado en comparación a otros países de la región; por este motivo, el ritmo de actividad productiva del país está estrechamente ligado a la dinámica de las exportaciones. Dentro de ellas, el petróleo juega un papel fundamental, tanto por su peso dentro del conjunto de productos exportados como por su importancia como fuente de recursos fiscales. Las fluctuaciones en el precio internacional del crudo, debidas generalmente a la inestabilidad política mundial, configuran un escenario incierto para la economía ecuatoriana y dificultan los procesos de presupuestación a mediano y largo plazo.


Por lo tanto, resultante de estos acontecimientos lo que se llamaría drástico cambio del escenario político mundial y en especial en un efoque al Ecuador, producto del proceso de crisis global que vive el sistema capitalista en tiempos neoliberales de la Modernidad, tiempos inexorables de los grandes cambios estructurales que se vienen operando a nivel del contexto internacional. El carácter de la crisis de la economía mundial, hoy recesión en los países industrializados y que comienza a golpear duramente en los países en desarrollo producto de la crisis financiera especulativa, la crisis inmobiliaria e hipotecaria, la crisis energética, el desplome de los precios del petróleo, minerales, etc; la crisis alimentaría planetaria, la crisis moral, pérdida de confianza en las instituciones supranacionales y nacionales, la crisis institucional; las graves consecuencias que hoy ya está originando en varios países el cambio climático global como: inundaciones, sequías, aumento o disminución incontrolable del clima, etc.


Definitivamente ingresamos a un cambio total cuando asistimos al desplome, y el fin de un sistema económico, que ha sido el resultado de su mala aplicación en cuanto este ha sido bárbaro, y en el que la globalización ha estado basada exclusivamente en el papel hegemónico del capital financiero especulativo.
El nuevo escenario mundial hoy nos presenta el fin del Unilateralismo global y el fin de la Unipolaridad como una descentralización política del poder global.
Y el Ecuador frente a ello, debe proponer el cumplimiento de objetivos específicos en materia de relaciones internacionales, en donde se propugna la conformación de un mundo más justo y más solidario. Para ello, busca fortalecer sus relaciones bilaterales con los países de las Américas y el Caribe, de Europa, Asia, África y Oceanía.


En los actuales momentos y próximos a nuevas elecciones es importante comprometernos como verdaderos ciudadanos y analizar temas varios que se han suscitado en estos dos últimos años, si bien es cierto, contamos con un mandatario que posee cualidades innegables como es el ser joven, y tener una gran capacidad para modular su discurso en función de los cambiantes imperativos mediáticos. Desde su campaña hasta su investidura como Presidente, ha sabido adaptar su agenda en función de los intereses tácticos de cada etapa. Correa es, ciertamente, un caso exacerbado y hasta extremo de un líder populista, pero su método no difiere esencialmente del empleado por políticos que hace de las instituciones un reducto de su gobierno.


El clásico recurso populista de embellecer su política y sus pocas pero buenas obras como cada sábado en su cadena radial, al igual que en su excesiva propaganda política llena de artilugios que permiten desviar la atención de realidades bastante más tangibles y de mayores consecuencias para los ciudadanos como se maneja el reciente caso de las conexiones del gobierno con el narcotráfico.
El caso recae sobre el ex miembro de ALIANZA PAÍS y ex colaborador cercano de Gustavo Larrea, ex Ministro de Gobierno y Seguridad Interna, y de hecho afecta la imagen de la actual Administración, al existir fuertes sospechas en el sentido de que José Ignacio Chauvín habría formado parte de una red de tráfico de drogas liderada, según las indagaciones respectivas, por Jefferson Ostaiza. Inclusive se investiga posibles aportes de éste a la campaña electoral de Movimiento PAÍS en comicios pasados, puesto que pudo haber una contribución económica proveniente de dineros del narcotráfico que puede inclusive, en teoría, determinar la destitución de los dignatarios de elección popular que se hubiesen beneficiado de aquellos aportes para sus respectivas campañas.


Rafael Correa en el Ecuador; apareció en la escena política en el preciso momento en que triunfaba en el país como en gran parte de Latinoamérica la anti política. Los partidos políticos que se habían alternado durante décadas en el poder estaban desprestigiados, y algo mucho peor, las instituciones del Estado también lo estaban, por lo que aun le queda mucho más tiempo en cuanto a la credibilidad que puede tener.
Penosamente estamos en un Estado en el que las pasiones políticas gobiernan y la oposición no parece ser capaz de enfrentarse a tales realidades.


Autor: Diana Gabriela Rosas Lanas




BIBLIOGRAFÍA
· Bonilla, Adrian., Una agenda política exterior ecuatoriana, FLACSO.
· Diario El Comercio
· Diario El Hoy
Escenario político agitado - América Latina en Movimiento alainet.org/active/9593&lang=es
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES SEMINARIO INTERNACIONAL “ECUADOR EN EL ESCENARIO GLOBAL”
www.mmrree.gov.ec/mre/documentos/ministerio/planex/comen_durango_global.pdf

1 comentario:

  1. Super bien la información gracias el analisis me sirvio de mucho especialmente el hablar de la anti politica.

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